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lunes, 3 de marzo de 2014

Cordero vs Moreno Valle

Es de muy Buena Fuente

Por: Carlos Macías Palma
@cmaciaspalma

Cordero vs Moreno Valle

¿Y qué si Ernesto Cordero se convierte en presidente del Partido Acción Nacional? ¿Sería esa posición suficiente para que le arrebate a Moreno Valle la candidatura a la presidencia de la República? ¿Cordero tendrá la suficiente fuerza interna y externa para alcanzar al puntero en la carrera presidencial panista, es decir al gobernador de Puebla?

Ernesto Cordero ya tiene una derrota electoral interna cuando fue vencido por Josefina Vázquez Mota, quien ahora es su aliada para competir con Gustavo Madero quien busca la reelección. Sin embargo, las condiciones políticas son diferentes y quienes en el pasado reciente fueron adversarios hoy luchan juntos para ganar la dirigencia nacional panista.

Obtener la presidencia del comité nacional, colocará a Cordero como serio competidor del Rafael Moreno Valle en la carrera hacia Los Pinos. En caso contrario, el ex secretario de Hacienda tendrá que despedirse de su sueño de gobernar México a través de Acción Nacional. De ahí, la importancia de ganarle a Gustavo Madero en las elecciones azules de las próximas semanas.

El propio Gustavo Madero sabe perfectamente que carece de las condiciones para ser candidato presidencial: dinero y capacidad de movimiento y lucimiento. Es decir, Madero no es competidor para Moreno Valle y por el contrario, es su operador al interior del PAN para seguir en la construcción del camino presidencial del gobernador poblano.

Ahora bien, Ernesto Cordero quiere ser presidente nacional del PAN para construir su candidatura presidencial, no para hacerle el trabajo al mandatario poblano. El también Senador (ahora con licencia) sabe que sin el control del partido está eliminado y sabe también que nadie, absolutamente nadie de no ser él, puede ser competidor de altura para Moreno Valle.

La corriente antimaderista que ahora oficialmente encabeza Ernesto Cordero, pretender venderse como la rescatadora del orgullo panista; quiere ser una oposición real al gobierno de Enrique Peña Nieto (según dicen) y dejar de ser entreguista al gobierno priista (según dicen) y puede que tenga razón.

Pero la realidad del tema es que está en juego está la candidatura presidencial que Cordero quiso en el 2012 y que buscará para intentar suceder a Peña Nieto. Pero antes, debe vencer en el primer round a Moreno Valle, personificado en Gustavo Madero.

Para Cordero, si no hay 2014 no hay 2018.

El Verdugo

El PRI estrenará hoy lunes a su delegada especial la Senadora Angélica Araujo Lara. Tiene la encomienda de unificar y dar rumbo al priismo poblano. Debe preparar al PRI para las elecciones del 2015. El Verdugo dice: si la mandan a ella, es por algo.

Gracias.

miércoles, 5 de febrero de 2014

Rafael y Lalo, siempre se odian

Es de muy Buena Fuente

Por: Carlos Macías Palma
@cmaciaspalma

Rafael y Lalo, siempre se odian

Para la clase política poblana, mejor dicho la subclase política (incluida la panista, la priista y la morenovallista) y para algunos colegas de la prensa, la gran noticia de la semana, del mes, del año, del trienio y hasta del sexenio, es la ruptura de relaciones políticas y cordiales entre el gobernador Rafael Moreno Valle y el presidente municipal de Puebla Eduardo Rivera Pérez.

Sin embargo, la pregunta es clara ante la delgadez de la memoria histórica reciente de la política local ¿Cuándo han sido amigos? ¿alguna ocasión tuvieron una relación que no fuera la obligatoriamente institucional? ¿desde cuándo se llevan bien? Lo cierto es que no hay ruptura, ni separación, ni afrenta, ni desprecio (al no asistir al tercer informe municipal) entre dos personajes, entre quienes nunca ha habido afinidad ni relación respetuosa.

El enfrentamiento entre Rafael y Eduardo tiene origen desde los orígenes políticos de ambos. Rafael es priista y Eduardo, panista. Eso no se olvida ni se puede borrar con una simple plática de café y un “acuerdo” político y los panistas, son radicales en ese sentido: si eres priista, priista morirás y no entras en el reino del señor blanquiazul.

Del otro lado, está el pragmatismo de Moreno Valle cuyos intereses políticos y personales están por encima de cualquier partido político. Pero bien, el tema es recordar algunos pasajes de la histórica relación entre Moreno Valle y Rivera Pérez, que dicho sea de paso, no son muchos pero si “rete-harto” significativos.

En el año 2006 Eduardo Rivera Pérez era presidente del comité estatal del PAN en cuya oficina recibió la orden expresa de Felipe Calderón, entonces candidato presidencial, de aceptar al priista Rafael Moreno Valle como candidato a Senador de la República. Rafael era no sólo diputado tricolor sino presidente de la Gran Comisión del Congreso del Estado ¡Vaya afrenta para el panismo!

En el 2010 Moreno Valle hizo todo lo necesario para que Enrique Doger Guerrero, actual diputado federal priista, fuera candidato a presidente municipal de Puebla, intentando borrar de un jalón a todos los panistas aspirantes. A final de cuentas, Rivera Pérez se impuso y no sólo se convirtió en candidato, sino en alcalde de Puebla.

Ya en funciones, Rivera recibió al gobernador en el palacio municipal para el Grito de Independencia. Moreno Valle no sólo escogió el menú y los detalles de la fiesta que normalmente están a cargo del edil en turno, sino que impidió que el anfitrión apenas asomara la cabeza y la manita en tan significativo acto cívico.

En el 2010 “los héroes de Puebla” como llamó Josefina Vázquez Mota a los panistas poblanos comandados por Eduardo Rivera, le dieron la victoria por sobre Ernesto Cordero en esa elección del candidato presidencial panista. Otra vez Eduardo y Rafael se enfrentaron.

Pero en el tema de los informes municipales, es la segunda vez que el gobernador se hace el importante. En el primero, se apoderó del micrófono, hizo su actuación y destacó sus obras al tiempo de hacer a un lado al cada vez más pequeño Rivera. Y ya para este tercero, sencillamente no acudió anunciando a todo aquel que le quiera escuchar, que fue de manera intencional.

Con estos pequeños detalles históricos, queda claro que entre Rafael Moreno Valle y Eduardo Rivera Pérez no hay distanciamiento, pues nunca ha habido acercamiento.

Es evidente que la guerra entre ellos no empezó el 5 de febrero del 2014, sino que continua como desde hace ya, varios años. Nada nuevo, nada más es despertar un poquito la memoria histórica.

El Verdugo

Para las elecciones del año 2018 Rafael Moreno Valle y Eduardo Rivera caminarán juntos… otra vez. El primero será candidato a Presidente de México y el segundo a Senador de la República por Puebla. El Verdugo pregunta: ¿aplicaría eso de: Dios los cría y ellos se juntan?


Gracias.

lunes, 24 de junio de 2013

La soberbia conduce a la derrota

Es de muy Buena Fuente

Por: Carlos Macías Palma


@cmaciaspalma

La soberbia conduce a la derrota

Las elecciones en México son históricas y la que se acerca de Puebla no tiene por qué dejar de serlo. El 7 de julio, el gobernador Rafael Moreno Valle contará con la fortuna o el infortunio del resultado electoral. Fortuna si gana para consolidarse como lo que es ya: el candidato presidencial del PAN para el año 2018. Infortunio, porque llegará herido a una postulación blanquiazul que ya nadie le quita.

Sea cual sea el resultado de la elección, Moreno Valle no tiene adversario para la candidatura panista a la presidencia de la República. Todos los demás están devaluados como Ernesto Cordero o muy lejos como Guillermo Padrés gobernador de Sonora.

Pero habrá que recordar los momentos históricos de los procesos electorales intermedios, sólo como dato de referencia de lo que para Puebla, en materia política, se avecina. Veamos:

En 1995, Manuel Bartlett había hecho un excelente gobierno. Ejecutivo, visionario, estadista, el gobernador se enfrenta a las elecciones intermedias y pierde con su partido frente al PAN la presidencia municipal de Puebla. En el resultado influyó la crisis económica desatada en diciembre de 1994. A final de cuentas, la historia política registra que Bartlett perdió a mitad de su sexenio.

Años más tarde, en el 2001, Melquiades Morales Flores sufre un revés similar. En su elección intermedia, el PAN con Luis Paredes a la cabeza le propina una derrota en la alcaldía de Puebla. Desde luego que había elementos de certeza de que su candidato Carlos Alberto Julián y Nacer podía ganar con la estructura del melquiadismo. No fue así.

Ya para el 2007, Puebla estaba lista para dar un severo castigo al gobernador Mario Marín, representado por la figura del “góber precioso”. No había más qué decir:

Acción Nacional con Antonio Sánchez Díaz de Rivera ganaría una elección de trámite. Sin embargo, los poblanos decidieron que la presidenta municipal fuera Blanca Alcalá a pesar de representar al PRI, al mismo partido que el señor Marín.

Las elecciones pues, son una caja de sorpresas. Javier López Zavala llevaba una ventaja en las encuestas de 7 puntos y terminó perdiendo por 8 puntos. Así es que nada escrito aun, porque el comportamiento electoral es de lo más inseguro que existe.

El Verdugo

Dos días antes de la elección del 2010 Mario Marín reunió a su gabinete (secuaces, cómplices, lacayos y demás). Ese viernes por la mañana les aseguró que la elección iba a ganarla y Zavala sería su sucesor. El Verdugo dice: una cosa es lo que dicen los gobernantes y otra, los electores.


Gracias