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jueves, 3 de octubre de 2013

Castigo merecido al marinismo

Es de muy Buena Fuente

Por: Carlos Macías Palma
cmaciaspalma@yahoo.com.mx
@cmaciaspalma

Castigo merecido al marinismo

Pues la verdad es que no se sabe en qué va a terminar el tema del “retiro” de la concesión a sus actuales propietarios o propietario de la Ruta Bicentenario. Lo verdaderamente serio y responsable es que el gobierno del estado a través de la Secretaría del Transporte cumpla con su compromiso: quitar los permisos al prestanombres y terminar con la estela de impunidad del verdadero dueño.

El gobierno de Puebla anunció que será sancionado el dueño de la ruta con el retiro del permiso, tras el accidente del miércoles por la noche en el periférico. El gobierno debe cumplir su compromiso para evitar especulaciones en relación a un nuevo acuerdo que soporte la impunidad de que goza el grupo cercano a Mario Marín.

El gobierno ya pactó con Marín y su grupo: Cárcel a Alfredo Arango; destierro a Javier García Ramírez e impunidad para Valentín Meneses Rojas, Mario Marín, Jorge Mendoza Velarde y otro tanto de pillos que se hicieron de inmensas fortunas, concesiones del transporte público, notarías públicas, escuelas, edificios, terrenos, casas de campo, motocicletas y autos de colección, relojes y joyas, empresas inmobiliarias, restaurantes, constructoras, entre otros.

El gobierno ya pactó y cumplió, pero eso no significa que los marinistas puedan hacer lo que quieran ni caminar por la vida con absoluta impunidad. Y fue el accidente de la Ruta Bicentenario el que revivió la indignación de los poblanos en contra del marinismo. De hecho ya el sábado pasado, por la boda de Mario Marín García en la Catedral angelopolitana se avivó la herida provocada por la corrupción y la impunidad del marinismo.

Ahora con el accidente, una vez más pues existen versiones de que el verdadero dueño de la Ruta Bicentenario es el ex secretario de Comunicaciones y Transportes Valentín Meneses Rojas. Claro, no existen pruebas de ello, pero nadie tiene duda de ello ¿O sí?

Por supuesto que un accidente no es motivo para retirar concesiones del transporte público, pero sí es motivo para hacer un escándalo de tipo político que buena falta le hace a Puebla, para seguir arremetiendo contra el villano favorito: Mario Marín y sus secuaces.

Lo más importante del tema es que no quede en el olvido, en el anecdotario político y en una muestra más de impunidad para quienes se robaron todo en el sexenio pasado. Si se va a castigar al dueño y al prestanombres de la Ruta Bicentario, pues que se castigue.

El Verdugo

Diversificado en sus inversiones, el ex gobernador de Puebla es lo mismo socio en portales de noticias por internet, que en el transporte público, en el sector inmobiliario y el educativo. El Verdugo dice: bueno en el número de escuelas como socio o dueño le gana Darío Carmona.


Gracias

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Es de muy Buena Fuente

Por: Carlos Macías Palma
@cmaciaspalma

Miserias, donativos y relojes

A donar, a donar, todo mundo va a donar. Ayudemos, ayudemos todos a los mexicanos afectados por las inundaciones. Aportemos todos, lo poco o mucho que podamos para llevar alimentos, víveres, ropa limpia y nueva, agua embotellada y todo tipo de ayuda para aminorar los efectos inmediatos del paso de las tormentas por territorio nacional.

Todos tenemos que poner de nuestra parte, en solidaridad con quienes hoy más lo necesitan, porque todos somos hermanos mexicanos. Recordemos que hoy por ti, mañana por mí. Todos, a los centros de acopio y a los bancos para hacer aportaciones de dinero en efectivo que honestamente manejan instituciones como Cáritas y la Cruz Roja.

Ajá ¿y los poderosos de este país cuándo? Y los políticos ¿cuándo, cuánto y qué?

Porque en casos como lo son las desgracias, los mexicanos siempre somos solidarios, pero los políticos poderosos no. Ellos no. Por eso propongo que, ahora le corresponde a ellos aportar una parte de lo que obtienen gracias al poder político, a la corrupción y los beneficios de la cúpula política mexicana.

Que aporten, los Consejeros Electorales del IFE y los de cada Instituto Electoral de los estados. Cada uno 25 mil pesos. Que aporten los diputados federales 25 mil pesos cada uno. Que aporten los Senadores de la República, 25 mil pesos cada uno. Que aporten los Ministros de la Suprema Corte de Justicia, 50 mil pesos cada uno. Y los Magistrados de los Tribunales Estatales, otros 25 mil pesos cada uno. Ah, y los gobernadores, empezando por los de Veracruz y Guerrero, unos 100 mil pesitos, que en verdad nada les cuesta ganárselos.

Que aporten los Partidos Políticos, todos. Sus dirigencias nacionales deberían hacer un donativo sa-cri-fi-can-do sus prerrogativas; es decir, el dinero que el gobierno da producto de los impuestos que todos pagamos. Además, que los presidentes estatales de cada partido den unos 10 mil pesitos. Y desde luego los diputados locales de a 5 mil pesos y los regidores de ciudades capitales 5 mil y de pueblitos 3 ó 2 mil pesos, dependiendo su economía.

Que aporte el Instituto Federal Electoral, sin arriesgar su presupuesto ni las canongías que tienen sus funcionarios. Del dinero que cobran a los partidos políticos por concepto de multas, bien podrán aportar unos cuantos millones de pesos, por lo menos 100.

Y los secretarios de los gabinetes estatales bien podrán dar una ayudadita de 10 mil pesitos, que a final del día nada les cuesta. Los secretarios del gabinete de Enrique Peña Nieto unos 50 mil pesos, que tampoco nada les cuesta conseguir.

A final de cuentas todo este dinero es de los mexicanos concentrado en las manos de unos cuantos vividores de la política, las administraciones pública y de justicia. El dinero de su sueldo, es nada en comparación con las comisiones que ganan por los negocios que todo político tiene, pues no dejan de recomendar o beneficiar a proveedores de computadoras, papelería, equipo de hospital, medicinas, uniformes, material deportivo, papelería, servicios personales, asesorías y todos esos conceptos que se utilizan para obtener ganancias multimillonarias. Y qué decir de quienes están en la industria de la construcción. Ellos reparten comisiones a los funcionarios de manera indiscriminada.

Para muestra de la corrupción, recordemos que al ex secretario de Obras Pública del Estado Javier García Ramírez le reglaron un reloj de pulso de 25 mil dólares. Y fueron sólo 5 constructores quienes aportaron cada uno 5 mil dólares para alagar a quien los benefició para toda su vida.

Bueno y ya luego hablamos del relojazo que un día los diputados locales le regalaron al entonces gobernador Melquiades Morales Flores con motivo de su cumpleaños. Fue un Piaget de medio millón de pesos o un poquito más.

Para los donativos ¿por qué siempre debemos ser los mismos? Ahora que le toque a la mafia del poder.

El Verdugo

Si nos ponemos a hablar de corrupción nunca terminamos. Las altas esferas del poder son los más corruptos y nadie los castiga. Si acaso los políticos ladrones se muestran poco en público, pero su dinero, el dinero mal habido nadie lo toca. El Verdugo dice: ahí está Mario Marín.

Gracias

jueves, 29 de agosto de 2013

Injusticia para agentes de tránsito

Es de muy Buena Fuente

Por: Carlos Macías Palma

cmaciaspalma@yahoo.com.mx

@cmaciaspalma

Injusticia para agentes de tránsito

La verdad es que la sociedad, los políticos, los funcionarios, los periodistas, los críticos y los automovilistas, además de los metiches hemos sino harto injustos con los agentes de vialidad o de tránsito, aquellos personajes a quienes también, las viejas generaciones conocieron como “tamarindos” (por el color café del uniforme). Y es que a ellos siempre se les critica por su actuación de tratar de controlar a quienes usamos vehículos automotores.

A los agentes de vialidad se les califica y ofende: ladrones, mordelones, hampones, descarados, desvergonzados y algunos otros calificativos más grotescos. Y se les trata de esa manera porque no queremos que nadie nos moleste cuando vamos conduciendo, no importa si es a alta velocidad, si no se respetan los reglamentos o si vamos borrachos.

Pero la verdad es que la injusticia forma parte de la vida de los agentes de vialidad, porque a ellos se les critica, se les exhibe, se les ofende por míseros 100, 200 o hasta 500 pesos que cobran de “mordida” a alguien que ha violado el reglamento respectivo.

Sin embargo, a los políticos ni se les critica, ni se les exhibe, ni se les ofende. Al contrario, se les premia. Porque nadie puede negar que los políticos y los funcionarios son más rateros que los pobres agentes de tránsito. Funcionarios van y vienen e incrementan sus fortunas y nada les pasa. Constructores que se hicieron millonarios al amparo del poder, caminan sin que nadie los vea.

Ah, pero a un pobre agente de tránsito casi lo linchamos por una “mordida” de 100 pesos. Al contrario, los funcionarios en una sentada se ganan 2 ó 3 ó 5 ó 10 millones de pesos y nadie les dice algo. Al contrario, se convierten en los grandes señores del poder.

Por ejemplo, quién le dice algo a un Mario Marín de quien todos sabemos que su gobierno ha sido el más corrupto de la historia. Nada pasó con quien fue su Secretario de Obras Públicas Javier García Ramírez, prófugo de la “justicia poblana”. Es más, el mismo gobierno de Rafael Moreno Valle a través de la Procuraduría de Justicia mostró a los poblanos, durante un cateo a su casa, la inmensa riqueza de este personaje. Millones y millones y millones de pesos concentrados en una sola persona.

Ah, pero no se trate de un agente de vialidad que le quita 200 pesos a un borracho, porque todos nos vamos encima de ellos, de manera justificada tal vez, pero de manera injusta para como es la corrupción de los funcionarios en este país.

Podemos decir que la corrupción es mala y degrada al ser humano y a la sociedad, pero debemos empezar por los funcionarios y los políticos, acostumbrados a robar. Bueno, no todos, nada más los que pueden.

El Verdugo

Durante el gobierno de Mario Marín, la Contraloría se daba el lujo de publicar los nombres de aquellos funcionarios muuuy menores que cometían un agravio al servicio público. Expedientes por supuestas faltas o actos de corrupción de 2 ó 3 mil pesos,  enorgullecían al corrupto gobierno marinista. El Verdugo dice: imagínense a Marín hablando de honestidad.


Gracias