RETÓRICA POLÍTICA
ALBERTO ROCHA VÁZQUEZ
LA CRECIENTE DESCOMPOSICIÓN DEL PRI
Pareciera que
ningún priista tiene la capacidad de frenar la creciente descomposición del PRI.
Son sumamente
visibles los golpes bajos entre la cúpula tricolor, en aras de alcanzar la
candidatura presidencial.
Está más que
claro, que el objetivo ha cegado a quienes ya se sienten los ungidos para
abanderar al revolucionario en el 2018, pues no se han percatado –o al menos
eso es lo que demuestran- que sus conflictos internos están acabando con la
poca credibilidad que le resta al PRI,
incluso entre sus propios correligionarios.
El más
reciente golpe al partido satélite del tricolor, aun cuando no ha quedado del
todo claro de donde salió la orden para aplicarle la ley al “pararrayos” Arturo Escobar, a quien
afecta más que al propio Partido Verde
Ecologista de México es al mismísimo PRI.
Porque si
bien, el revolucionario pudiera ganar en imagen, al enviar un mensaje a la
ciudadanía de legalidad; también descubre la red de corrupción que se tejió de
la mano del partido del tucán para obtener la mayoría de curules en la Cámara de Diputados.
Hasta el
momento existen diversas hipótesis sobre el evidente rompimiento entre el PRI y el PVEM, pasando por el conflicto entre la nomenklatura y el gobierno de Enrique Peña Nieto, hasta
el “coscorrón” a Emilio González
para que ubique la realidad de su partido, puesto que cada vez sale más caro
para el tricolor la alianza con un instituto político decadente, costoso y
respondón.
El caso es
que todo sigue sumando –o mejor dicho restando- para que el PRI se vea cada vez más lejos de
repetir en el Gobierno de la República.
De ahí las
nuevas alianzas que se están entretejiendo y que no muchos quieren o pueden
ver.
Por fortuna,
cada vez son más los priistas que se dan cuenta que los nuevos tiempos
políticos exigen más que una foto o un discurso hueco.
Que más que
las falsas lealtades a un color o el miedo al ostracismo político, existen
objetivos de mayor peso, que es –por citar un ejemplo- evitar que un loco como Andrés Manuel López Obrador, capitalice
el voto de castigo no razonado.
DURO REVÉS A JOSÉ JUAN ESPINOSA
La
cancelación del tradicional Concierto de
Campanas en San Pedro Cholula, sin duda es un duro revés para el alcalde José Juan Espinosa Torres,
puesto que es una muestra de repudio a su gobierno y su forma de hacer
política.
En todo
gobierno, en cualquiera de sus niveles, es hasta cierto punto lógico que no
tengan satisfecha al cien por ciento de la población, pero en casos como el que
se presentó el sábado pasado, es un fuerte llamado de atención para que el edil cholulteco haga un serio análisis
sobre sus políticas públicas.
Porque podría
ser el inicio de una serie de manifestaciones de rechazo, lo expresado por la
mayoría de mayordomos de la ciudad milenaria, al cancelar su participación para
que no se hicieran sonar las campanas de las iglesias que año con año
participan en el llamado Vaniloquio.






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