domingo, 2 de febrero de 2014

El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente

RETÓRICA POLÍTICA

ALBERTO ROCHA VÁZQUEZ

El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente

John Edward Emerich Dalberg Acton, mejor conocido como Lord Acton, Teólogo y líder de los liberales católicos, fue quien creó una de las mejores frases para describir los abusos que se daban en la iglesia católica y sus Papas desde antes del siglo XVIII.

“El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente”, decía Lord Acton, aunque hay quienes le acreditan dicha frase a Nicolás Maquiavelo, pero quien fuera el creador de tan celebre verdad, al final sigue siendo totalmente aplicable a nuestros tiempos, tanto para la propia iglesia católica como para la clase política mexicana.

A diario, nos damos cuenta que la tendencia política actual es el buscar controlar todo, y todo es todo; partidos políticos, líderes sociales, medios de comunicación y sobre todo la endeble voluntad ciudadana.

Y aunque pareciera una práctica común de quienes buscan ostentar el poder, el hecho de tener todo el control significa también perder la noción de la realidad, pues sin contrapesos, la razón se nubla y hace que el político pierda el control de sí mismo.

Tal fenómeno no puede pasar inadvertido en Puebla, sobre todo en los municipios donde llegan a gobernar personajes de moral distraída, que jamás se imaginaron sentarse en esa silla que marea a los inteligentes y vuelve locos a los pendejos.

Al igual los hay, que siempre estuvieron relacionados con el poder, el glamour y lujos, que solo se marean pero nunca dejan de pisar el suelo, que siguen sumando y no restando.

Pero, para entrar en contexto, de casos que se han dado en nuestra entidad, uno muy claro está en San Andrés Cholula, donde el ahora diputado local Miguel Ángel Huepa Pérez, logró tener el poder absoluto en su cabildo para de ahí iniciar con un gobierno desaseado, lleno de contradicciones y señalamientos de corrupción,  como aquel del centro nocturno la Esfinge, donde en plena rueda de prensa el dueño de ese lugar, el empresario Luis Villalpando Riquelme, lo acusó de tener una doble moral.

Y si a eso se le suma que para muchos sanandreseños, la ambición desmedida de Huepa Pérez hizo que éste mintiera desde su campaña a la alcaldía, pues aunque aseguraba en su eslogan que era “orgullosamente sanandreseño”, lo cierto es que nació en San Pedro Cholula, en la calle Miguel Alemán número 507, donde por cierto se dice que su padre logró amasar una cantidad importante de dinero a través de la usura.

Tras dichos antecedentes y perteneciendo al grupo más corrupto del multicitado municipio, el de Omar Coyopol, se sabe que Miguel Ángel Huepa, sabía que durante su trienio se buscaría dar por concluido el añejo y desgastado problema de los límites territoriales con Puebla, de ahí que buscaría a como diera lugar ganar la presidencia municipal.

De ahí, los constantes señalamientos de habitantes de ese lugar, sobre que Huepa Pérez prefirió dejar al garete la alcaldía, en búsqueda de una diputación local, para seguir disfrutando del erario público, olvidando por completo su compromiso de concluir la administración.

Aseguran, que el peor error de Huepa es creer que los sanandreseños se tragan el cuento que el ayuntamiento está de cabeza porque se fue, pues todos saben que el primero que se le salió del huacal fue su compadre, el ex regidor de gobernación y ahora edil interino Jesús Romero Toxqui, por lo que al perder el control sobre las supuestas “cuotas” a antros, cuotas de seguridad pública, la venta indiscriminada de licencias de funcionamiento y de construcción, se tuvo que recurrir al suplente Andrés Coyotl Coyotl.

Pero a Huepa le salió más caro el remedio que la enfermedad, pues resultó que en su ignorancia, Andrés Coyotl inició una depuración del ayuntamiento, dando de baja a los secretarios de Seguridad Pública, Gabriel Margarito Bonilla Rosas; Obra Pública, Marco Polo Muñoz Martínez, y al tesorero municipal Luis Juan Hermida Uscanga, precisamente de donde se dice que recibía la “cuota” nuestro personaje central.

Fue en ese momento, que al ahora legislador local no le quedó de otra que buscar a su compadre, para iniciar un “compló” contra el blandengue Andrés Coyotl, y así orquestar su salida intempestiva, ya que les estaba tirando el bisne.

Ya en el revire, Coyotl Coyotl acusó a Jesús Romero Toxqui de no comprobar más de 11 millones de pesos en gastos y de tener 8 millones de pasivos en deuda a proveedores.

En un comunicado, Andrés Coyotl denunció que el todavía edil interino registró unas facturas de compra de $ 700,000.00 en llantas, mismas que nunca llegaron al área de Seguridad Pública, ni se encuentran físicamente en el área de Recursos Materiales.

Además, que el recurso de SUBSEMUN para la compra de uniformes para Seguridad Pública, que son dos veces al año, no se aplicó ya que al personal solo una vez se les hizo entrega. Que existe actualmente un bono de productividad de $25,000.00 quincenales, que acuerda, promovió y ratificó el ex regidor de Gobernación para todo el cabildo.

De la misma manera señaló que  hay documentos donde  algunos regidores acuerdan con fraccionamientos, y firman un dictamen donde se exime del pago y donación de áreas verdes a dichos fraccionamientos, causando un daño al patrimonio de municipio de San Andrés Cholula, pareciendo ser este un acto de corrupción, toda vez que se presumen pagos directos por dichas condonaciones.

Pero como era de esperarse, ante la supuesta complicidad entre Migue Huepa y Jesús Romero, hasta el momento han guardado un silencio sepulcral, ninguno de ellos salió a desmentir al “loquito” de Andrés Coyotl.


No alcanzaría una sola entrega para dar a conocer las múltiples acusaciones de sanandreseños contra estos dos personajes, de quien más adelante daremos más datos, entre ellos el que se disputaron una “joyita” por allá por la escuela más beneficiada del trienio, la U.E. Blandina Torres de Marín.

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