Por: Carlos Macías Palma
@cmaciaspalma
El 2014
deberá ser el año de reacomodo en el PRI,
proceso del que por supuesto está excluido el ex gobernador Mario Marín y su grupo político. Nadie en su sano
juicio pudiera imaginar al propio Marín, a su hijo Mario, a Valentín Meneses o
a Jorge Mendoza (por mencionar algunos) como candidatos del PRI a diputados federales. Pero bueno,
ese es otro tema.
Lo que el PRI
pretende es una tarea prácticamente imposible: Unidad, unificación de
criterios, suma de voluntades, unión de
grupos y apoyo para candidatos únicos. O sea, una utopia, un sueño romántico.
Sin embargo, es necesario lograr o anterior para alcanzar un grado de
competitividad para las elecciones federales del próximo año, ante el
avasallante aparato político-electoral del morenovallismo.
¿De qué
manera convencer a Blanca Alcalá, Juan
Carlos Lastiri, Enrique Doger o Javier López Zavala de que uno de ellos
debe ser fortalecido para alcanzar la candidatura al gobierno de Puebla para el 2018, si todos ellos
sólo creen en su propio proyecto?
El tiempo
pasa rápido y el 2018 está a la vuelta de la esquina. Para el morenovallismo,
el proceso del 2018 ya empezó en Puebla, mientras que las cuatro cabezas
priistas visibles de la sucesión, no están dispuestas a ceder su lugar para
apoyar a otra u otros.
¿Cómo
convencer a Enrique Doger de que la mejor oferta priista es la Senadora Blanca
Alcalá? O ¿cómo convencer a Blanca de que el mejor candidato debe ser Enrique
Doger? o ¿cómo lograr que Doger, Blanca y Lastiri se sumen a la segunda vuelta
que pretende Javier López Zavala? ¿Quién va a convencer a Lastiri de que no
tiene la más mínima oportunidad de ganar y de que deberá sumarse al proyecto de
Doger o al de Blanca? O ¿cómo conseguir el apoyo de Zavala, Doger y Blanca para
el compañero Lastiri?
A final de
cuentas va a ser complicada la unidad priista, más que la designación de
candidato a gobernador. Eso no será un tema que preocupe, veamos por qué:
1.- El
candidato a la presidencia de la República definirá quién debe ser candidato a
gobernador de Puebla.
2.- Así pues,
todos los aspirantes perdedores, habrán de sumarse al elegido, a menos que le
jueguen a la aventura con algún partido de izquierda.
3.- Pese a la
unidad de mentiritas, la costumbre poblana de hacer política es la formar el
grupo de todos contra el ganador.
4.- Además,
la única que tiene asegurada su vigencia política hasta el 2018 es la Senadora
Blanca Alcalá. Para ese entonces, ni Doger ni Zavala serán diputados federales
aunque es posible que en ese reacomodo, consigan una importante delegación
federal o, por qué no, un cargo de buen nivel en el gobierno federal de Enrique Peña Nieto.
5.- Otro que
en teoría tendrá vigencia hasta el 2108 es Lastiri, siempre que se mantenga
mínimo, como subsecretario en Sedesol, si no es que hasta Secretario llega a
ser.
El 2018 ya
empezó… para el morenovallismo. Insisto.
El Verdugo
En el
discurso sobre la aprehensión de Joaquín “El Chapo” Guzmán los funcionarios del
gobierno federal han sido muy cuidadosos. El Verdugo dice: de los priistas
dirán lo que sea, pero el oficio político es lo que los hizo regresar al poder.
Gracias.






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