RETÓRICA POLÍTICA
ALBERTO ROCHA VÁZQUEZ
EL COSTO DEL DIVISIONISMO
Con el
marcado divisionismo que se vivió al interior del Partido Acción Nacional en la pasada contienda electoral, ¿Quién
perdió más?
La respuesta
es obvia, puesto que de haber contendido el albiazul con todos sus grupos,
llámense yunques, panistas tradicionales y neopanistas, el resultado –sin duda-
hubiera sido mejor.
Ante dicho
escenario, cabría pedir una reflexión a aquellos personajes que se dicen dueños
del PAN poblano, ya que su soberbia
les nubló la mente, al grado de no dejarlos ver que al renunciar a trabajar por
sus candidatos o incluso al operar en su contra, no solo estaban afectando el
proyecto del gobernador Rafael Moreno Valle,
sino que estaban beneficiando a su más acérrimo rival, el PRI.
Mucho se ha
mencionado sobre lo que -por sí solos- habían logrado los panistas como Rafael
Micalco, Ana Teresa Aranda, Paco Fraile, Juan Carlos Mondragón, por
mencionar algunos; y quedó más que claro, que sin la figura de Moreno Valle
jamás hubieran alcanzado la gubernatura.
Al igual, se
sabe que de haberse cumplido los acuerdos con los grupos del panismo más
recalcitrante, ninguna fractura interna se habría registrado, y el proyecto político
del ahora gobernador poblano seguiría viento en popa.
Lo mismo
sucede al interior del Partido
Revolucionario Institucional, en el cual el divisionismo cada vez está más
acentuado, pues es de todos sabido que muchos priistas se encuentran en estos momentos
en el grupo morenovallista,
tendencia que se ha marcado de manera parcial en ciertos distritos, distritos
en los que por cierto perdieron de manera vergonzosa, como sucedió en el distrito X con cabecera en San Pedro
Cholula.
En el tema
priista, también se espera una rebelión de grupos que no están de acuerdo con
la forma de dirigir a ese instituto político por parte de Ana Isabel Allende, a quien consideran una entreguista y marioneta
del ex gobernador Mario Marín Torres,
quien –se dice- fue el gran vencedor de la pasada elección.
De ahí la
inconformidad de militantes del revolucionario, quienes piden que se castigue a
los traidores, así como a aquellos funcionarios que con su pésimo trabajo
contribuyeron a que no se obtuvieran mejores resultados.
Ejemplos: la
impresentable alcaldesa de Coronango, Hermelinda Macoto; los tibios diputados
locales como Víctor Manuel Giorgana, quien por cierto logró colarse en la
próxima legislatura federal y delegados federales que simplemente no aterrizan
entre la población.
Como diría el
clásico, “haiga sido como haiga sido”, después de la pasada contienda electoral
debe cambiarse la forma de hacer política, se deben superar los errores y la
soberbia, siempre privilegiando los acuerdos y compromisos adquiridos, ya que a
final de cuentas esa es la esencia y el arte de la política.
ARMONIA Y TRANQUILIDAD EN EL GOBIERNO
SANANDRESEÑO
Los cambios
generados hace unas semanas en el Ayuntamiento
de San Andrés Cholula que preside Leoncio
Paisano Arias, han logrado alcanzar lo que parecía una misión imposible.
Con el
retorno del Contador Sergio Quiroz a
Tesorería Municipal, se logró
resolver uno de los talones de Aquiles de la administración sanandreseña, que era -hasta antes de su arribo- un
área que sufría de una parálisis total derivada de un burocratismo excesivo.
Quienes
conocen de cerca los obstáculos que ha tenido que sortear el edil Leo Paisano, saben perfectamente
que era urgente acabar con egocentrismos y la lucha incesante del poder
interno.
Situaciones
adversas que han podido solventarse de manera eficaz con el apoyo de todos
quienes integran el cabildo, de secretarios y del tesorero municipal que
resultó tan pragmático como eficiente en su trabajo. Enhorabuena.






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