DESDE LA ROMA DEL ANAHUAC
Por: Guillermo Alfredo Toxqui Vega
memotoxquivega@gmail.com
AUSENCIA DE VALOR
El paso del
tiempo nos embarga de reflexiones, al observar nuestros legados Prehispánicos,
Históricos, Ecológicos, Culturales, que venturosamente somos propietarios de un
sinfín de tesoros que nuestro punto geológico y dentro del cosmos nos distingue
alrededor del Mundo y entre muchas otras Culturas Mesoamericanas.
Los
testimonios de quienes han participado en los rescates y conservación de
nuestros tesoros son muy pocos y escasamente se les recuerda, por aquello de
que hay que borrar lo que hizo el anterior, como muestra de un gran
desconocimiento de todo cuanto se hace y aun no siendo reconocido debemos de
hacer por compartir nuestros Legados como familias pertenecientes al Calpulli,
y quienes carecen de esa gran distinción aporten cuanto les sea posible sin
anteponer intereses económicos o reconocimientos faltos de valor, como un solo
hecho populista para poder así, llamar la atención de quienes ni siquiera se
percatan del paso de quienes llevan un camino sin dejar huella ni beneficios a
los naturales.
Elocuente
seria el rescatar nuestras verdaderas TRADICIONES Y COSTUMBRES, tan simples
como llamar a nuestro pueblo a realizar sus habituales enseñanzas de nuestros
antepasados, como lo fuera, el reunirse para recorrer nuestros BARRIOS,
acompañando a nuestras DEIDADES, respetar a nuestros TAICHCAS, que no por su
edad el respeto, sino por el buen concejo de su experiencia al paso de sus
cargos a favor del Calpulli (BARRIO), pero sin embargo la dualidad del
pensamiento al comprometerse y al desconocer los compromisos, los lleva a
tratar de hacer majestuosas edificaciones que como un solo hecho de notoriedad
al desear trascender en el tiempo y espacio.
La fiesta
prehispánica viva hasta nuestro tiempo se realizara en medio de un circulo de
vicio, basura, bullicio, y de quienes exponen sus bienes traídos desde CHINA,
EL TRUEQUE PREHISPANICO MILENARIO, limitado de espacios, de accesos y el acoso
de su retiro para que la Plaza de la Concordia sea un escaparate de música, y
demás distractores como cortinas de humo ante una realidad palpable y
permanente de quienes organizan y tratan de retomar LAS TRADICIONES Y
COSTUMBRES DE UN PUEBLO MAGICO.
Nuestra raza
indígena forjada entre el diluvio, guerras, asentamientos pluri-culturales, nos
mostro la congruencia al saber interpretar las necesidades de todos los que
respetaron LA CIUDAD SAGRADA ATL CHOLOLLAN TLACHIHUATEPETL, sin soberbia ante
los que habitaron el Valle alto del Atoyac, sin distinción alguna hasta la
llegada de los Conquistadores, quienes aportaron elementos tan importantes como
LOS CABALLOS, entre otras tantas cosas, pero al tratar de ir en contra de LOS
USOS Y COSTUMBRES, los naturales decidían llevar aquellos que traicionaban, que
no cumplían, que se burlaban de sus iguales, al lugar más profundo del
desprecio, del señalamiento, como alguien NO DESEADO EN LA CIUDAD SAGRADA,
hasta su partida a otro lugar lejano del centro Ceremonial que siempre fue y es
en la actualidad CHOLULA.
CHOLULA NO TE
OLVIDA…………….
HAGAMOS LA
JORNADA.






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