lunes, 6 de mayo de 2013

Rafa y el árbol de la noche triste


Es de muy Buena Fuente

Por: Carlos Macías Palma


Rafa y el árbol de la noche triste

Estoy de acuerdo con que el gobernador logró sumar a la mayoría de las fuerzas políticas locales; de acuerdo con que demostró habilidad para ir sumando a personajes de diferentes corrientes, pero de dónde va a obtener tantos votos, si el número de electores es el mismo. O sea, de que sirven partidos como Compromiso por Puebla, Movimiento Ciudadano y Social de Integración, si su número de simpatizantes no es mínimo, sino ridículo. No definen una elección.

Si del universo de electores en Puebla acude a las urnas un promedio del 60 por ciento, entonces estamos hablando de que no hay nuevos electores, que no se inventan para cada jornada. O sea que los nuevos partidos y sus pequeños aliados sólo reciclan a su número de militantes.

Hay otros elementos con los que el gobernador no contará para el proceso electoral local, sus elecciones, en las que se juega el prestigio. Se trata de las estructuras del gobierno federal y del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, con todos los recursos económicos que ello implica.

El gobernador no podrá disponer de la Policía Federal para detener a todos los camiones que circulan por carreteras federales y que se utilizan para la movilización priista el día de la jornada. Tampoco tendrá al gran ejército de operadores electorales propiedad de la maestra Gordillo, ni los millones de pesos de las cuotas magisteriales y de los que la ex lideresa disponía a su antojo y necesidades.

No habrá tampoco el respaldo de los programas federales de ayuda a los pobres, los viejitos, las madres solteras, los campesinos y uno que otro vivales. Ya lo vimos en la elección federal en San Pedro Cholula cuando despensas de las Sedesol fueron depositadas en un balneario propiedad de la familia del entonces candidato panista Julio Lorenzini, hoy secretario de agricultura, ecología y otras hierbas.

El gobernador no deja de estar obsesionado con ganar las elecciones locales. En ellas centra su atención, concentración y recursos de todo tipo, aunque ahora las condiciones son diferentes. Esto ya cambió.

El 7 de julio, Rafa estará como Hernán Cortés, llorando bajo el árbol de la noche triste.

El Verdugo

Ya sin López Obrador la izquierda poblana tiene poco que ofrecer y como siempre sus militantes se quedarán  a la deriva. El Verdugo dice: pero qué tal sus dirigentes nacionales, hasta socios de constructoras que hacen obras en estas tierras.

Gracias

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