Es de muy Buena Fuente
Por: Carlos Macías Palma
Rafa y el árbol de la noche triste
Estoy de
acuerdo con que el gobernador logró sumar a la mayoría de las fuerzas políticas
locales; de acuerdo con que demostró habilidad para ir sumando a personajes de
diferentes corrientes, pero de dónde va a obtener tantos votos, si el número de
electores es el mismo. O sea, de que sirven partidos como Compromiso por Puebla, Movimiento
Ciudadano y Social de Integración,
si su número de simpatizantes no es mínimo, sino ridículo. No definen una
elección.
Si del
universo de electores en Puebla
acude a las urnas un promedio del 60 por ciento, entonces estamos hablando de
que no hay nuevos electores, que no se inventan para cada jornada. O sea que
los nuevos partidos y sus pequeños aliados sólo reciclan a su número de
militantes.
Hay otros
elementos con los que el gobernador no contará para el proceso electoral local,
sus elecciones, en las que se juega el prestigio. Se trata de las estructuras
del gobierno federal y del Sindicato Nacional de Trabajadores de la
Educación, con todos los recursos económicos que ello implica.
El gobernador
no podrá disponer de la Policía Federal
para detener a todos los camiones que circulan por carreteras federales y que
se utilizan para la movilización priista el día de la jornada. Tampoco tendrá
al gran ejército de operadores electorales propiedad de la maestra Gordillo, ni los millones de pesos de las cuotas
magisteriales y de los que la ex lideresa disponía a su antojo y necesidades.
No habrá
tampoco el respaldo de los programas federales de ayuda a los pobres, los
viejitos, las madres solteras, los campesinos y uno que otro vivales. Ya lo vimos
en la elección federal en San Pedro
Cholula cuando despensas de las Sedesol
fueron depositadas en un balneario propiedad de la familia del entonces
candidato panista Julio Lorenzini,
hoy secretario de agricultura, ecología y otras hierbas.
El gobernador
no deja de estar obsesionado con ganar las elecciones locales. En ellas centra
su atención, concentración y recursos de todo tipo, aunque ahora las
condiciones son diferentes. Esto ya cambió.
El 7 de
julio, Rafa estará como Hernán Cortés,
llorando bajo el árbol de la noche triste.
El Verdugo
Ya sin López
Obrador la izquierda poblana tiene poco que ofrecer y como siempre sus
militantes se quedarán a la deriva. El Verdugo dice: pero qué tal sus
dirigentes nacionales, hasta socios de constructoras que hacen obras en estas
tierras.
Gracias






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