RETÓRICA POLÍTICA
ALBERTO ROCHA VÁZQUEZ
¿ALFONSO ESPARZA SE IRÁ DE LA BUAP?
Tras la
reveladora y contundente denuncia publicada ayer por el diario Acento 21, donde
encuera literalmente al todavía rector
de la BUAP, Alfonso Esparza Ortiz, salta la pregunta de si éste seguirá al
frente de la máxima casa de estudios de Puebla.
Por la
obviedad del asunto, pareciera que no podría seguir como rector Alfonso Esparza, ya que se trata de un
sujeto en investigación por parte de la Procuraduría
General de la República, luego de la denuncia interpuesta por parte del Consejo Nacional Estudiantil y el Consejo
Nacional de Egresados y alumnos, donde lo señalan directamente como
prestanombres y socio del ex gobernador
Mario Marín Torres en jugosos negocios con recursos públicos.
En la
contundente denuncia pública, señala Acento 21 que Alfonso Esparza fue o es socio oculto de Mario Marín en lavado de dinero mediante la compra de equipos de
fútbol profesional y lujosas propiedades, que siendo tesorero en ese entonces,
durante el rectorado de Enrique Agüera,
fue junto con Rene Valdiviezo Sandoval,
actual secretario general de la BUAP
los encargados de la construcción de las nuevas instalaciones del Instituto de Ciencias de Gobierno y
Desarrollo Estratégico, que con un monto millonario dispuesto para esos
fines, fue administrado por ambos y otorgado de manera discrecional a otro de
sus principales socios, el “constructor y dueño de club,s de fútbol de primera
división”, Carlos Hugo López Chargoy.
Ahora la
pregunta del millón es que pasará después de que los denunciantes acudieran
ante la Procuraduría General de la
República (PGR), directamente a
la oficina del Procurador general, Jesús
Murillo Karam, para presentar la querella.
¿Seguirá Alfonso Esparza como si nada, pavoneándose
por las instalaciones de la BUAP
sintiéndose intocable?
¿Ahora si
responderá a las preguntas de su responsabilidad como tesorero de la Buap en tiempos de Enrique Agüera?
¿Se
conseguirá un avión veloz y un viaje a salvo con el Papa?
Lo cierto, es
que ahora queda claro el por qué nunca quiso tocar el tema de las múltiples
denuncias en contra de su antecesor Enrique
Agüera, por la sencilla razón que no podía escupir para arriba sin esperar
que le cayera en la cara.
De
comprobarse por parte de la PGR
tales acusaciones, Alfonso Esparza
“el lobasno mayor”, podría no solo irse de la BUAP, sino ir directamente a la cárcel, junto con Enrique Agüera y
todos los involucrados en el mayor desvío de recursos que se tenga conocimiento
en la Buap.
Algo verdaderamente
bochornoso y vil para con los estudiantes que buscan ingresar a la máxima casa
de estudios de Puebla y que no lo logran porque “no hay espacios”, porque lejos
de invertirse ese recurso PÚBLICO en
más instalaciones para aumentar el número de matrícula, los “responsables”
prefieren mutar de pobres a multimillonarios.
Qué bueno que
todavía existan jóvenes como los del Consejo Nacional Estudiantil, el Consejo
Nacional de Egresados y alumnos, que denuncien este tipo de robos tan
descarados.
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Por si no
vieron la nota en Acento 21






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