Es de muy Buena Fuente
Por: Carlos Macías Palma
@cmaciaspalma
Todos son corruptos
Nada nuevo. El tráfico de influencias y el pago de favores son práctica
diaria y común en el sistema político. Todos aquellos que tienen el poder de
decisión sobre el manejo del dinero son susceptibles de incurrir en eso que
conocemos como corrupción, ya sea recibiendo en efectivo o a través de favores
a empresas proveedoras. El pago de comisiones o “mochada” es de todos los días.
Y ahora que se descubre que en la corrupción están involucrados los panistas, diputados y alcaldes, nadie
debe sorprenderse. Es normal que los diputados federales reciban dinero de
gobernadores y presidentes municipales como pago por autorizar más presupuesto
para sus estados o municipios.
Así también es normal que los funcionarios reciban un pago ilegal por
autorizar compras y obras públicas. Lo mismo pasa en todas las áreas y en esto
están involucrados también, desde luego y por supuesto, las empresas de todo
tipo.
Claro que siempre habrá quien acepte las condiciones de la gente del
gobierno, funcionarios, legisladores, gobernantes, políticos.
Toda esta práctica de las comisiones funciona para todos y todos están
obligados a aceptar las condiciones, porque de lo contrario no hay contratos.
Es decir, para ser proveedor de computadoras hay que entrarle con el 10 o
15 por ciento de comisión; para vender medicinas hay que entrarle con su
mochada; para ser beneficiado con una o varias obras, hay que “ponerse la del
Puebla”; para vender asesorías o seguros o servicios financieros o lo que sea,
hay que entrarle con su “mordida”.
Si quieres que el gobierno te contrate un inmueble hay que entrarle con una
lana; si quieres vender vales de gasolina o gasolina hay que entrarle; si
vendes uniformes para policías o para empleados; si vendes lonas publicitarias;
si vendes llantas u ofreces servicios de mantenimiento mecánico; si vendes viajes
o balones de futbol, escritorios, credenciales, pasto, tierra, extinguidores o
asesoría de protección civil. Vendas lo que vendas hay que dar una aportación
económica de tus utilidades, del IVA, del ISR o sacrificando calidad o
cantidad.
Siempre, invariablemente hay que dar dinero o no hay contrato.
Y de unos años a la fecha, los diputados
federales reciben gratificaciones de gobernadores
y alcaldes a cambio de
“gestionarles” mayor presupuesto.
Empezó como una gratificación y ahora es una obligación.
Por eso nadie puede dudar acerca de las acusaciones que algunos alcaldes
panistas hicieron sobre sus diputados federales, en el sentido de que debe
haber “mochada” o pago de comisiones o como se le llame. Ni duda cabe que la
corrupción no es privativa del PRI,
invade a todos por igual.
El Verdugo
Si algún gobierno en la historia de Puebla
se ha distinguido por sus excesos en corrupción, ese es el de Mario Marín. El Verdugo dice: seguramente pronto será superado.
Gracias






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