Es de muy Buena Fuente
Por: Carlos Macías Palma
cmaciaspalma@yahoo.com.mx
@cmaciaspalma
El desprecio a Eduardo Rivera
El hecho de
que el presidente municipal de Puebla
Eduardo Rivera Pérez no haya sido convocado a la reunión del gobernador con
los diputados federales poblanos hace tres días, no debe sorprender a nadie.
Menos aún, que uno de los protagonistas de la reunión nocturna en Casa Puebla haya sido el alcalde electo
Antonio, Tony, Gali Fayad.
La mancuerna Rafael Moreno Valle-Tony Gali está
trabajando, gobernando y proyectándose desde que éste último ganó las
elecciones en julio pasado. Como nunca, el electo ha sido incorporado a todas y
cada una las decisiones de gobierno de la capital del Estado, mientras el edil
Rivera Pérez regresó al lugar que le asignó el gobernador: ninguneado e
ignorado.
Claro que si
nos ponemos estrictos, nada tendría que hacer Rivera Pérez en las reuniones de
planeación del próximo gobierno de Gali, pues apenas haya transcurrido mes y
medio del año 2014 se convertirá en ex presidente municipal de Puebla ¿A qué
viene? Diría el gobernador al revisar la lista de convidados a la casa de los
Fuertes.
Sin embargo,
un poco de cortesía política no está por demás. Haber llevado a Eduardo a la
reunión (que no es obligación), sólo hubiera sido un acto de decencia y no
necesariamente de desprecio a su persona, a su investidura, a su gestión
municipal, a su autoridad moral en el panismo.
Pero bien, el
proceso electoral ha quedado atrás y los resultados de la voluntad popular le
dieron al gobernador un respaldo increíble, un fortalecimiento inusual, un
triunfo inesperado. El morenovallismo superó cualquier expectativa y terminó
como un sólido grupo perfectamente blindado para enfrentar cualquier embate
político y vencer a los adversarios, incluido el actual grupo en el poder
presidencial.
Y esa
fortaleza política, social, electoral y económica le permiten al gobernador
terminar, de tajo, con la “luna de miel” que políticamente vivió con el
panismo, con la derecha, con el yunque, es decir, con el grupo del panismo
tradicional que de alguna manera encabeza o representa el edil Rivera Pérez.
En pocas
palabras: Lalo Rivera ya no le
sirve.
Si a esto le
agregamos el activismo del edil capitalino a favor de la soñadora aspirante a
dirigir el PAN nacional, Josefina Vázquez Mota, pues la
situación termina más tensa o mejor dicho: un edil ignorado por su gobernador.
Odio decirlo
pero, se los dije.
El Verdugo
Eduardo
Rivera Pérez seguirá a merced del morenovallismo por los próximos años, pues de
aquí a que le aprueben las cuentas públicas Tony Gali ya será gobernador
del Estado. El Verdugo dice:
para defenderse, Lalo será diputado federal plurinominal en el 2015.
Gracias.






0 comentarios:
Publicar un comentario